¿Crisis, qué crisis?
Antes, cuando se hablaba de morosidad, se hacía referencia a esa situación en la cual alguien no pagaba puntualmente sus deudas, porque no le daba la gana. En la actualidad, no sé si por evolución de la lengua o qué cosa, se le llama morosa a la persona que quiere pagar pero no puede debido a que los lumbreras de las altas finanzas internacionales, nos tienden una trampa, a veces insalvable, subiéndonos cada dos por tres los tipos de interés de esa pesadilla llamada hipoteca, que nos tiene fuertemente atrapados por la entrepierna, como única alternativa (no se les ocurre otra) para combatir la inflación que ellos mismos han provocado con su nefasta gestión. Una hipoteca para adquirir una vivienda, en la que nos embarcamos muchas familias, tras largos estudios de mercado por parte de las entidades bancarias y de las inmobiliarias, para asegurarnos de que con nuestros sueldos de trabajadores, íbamos a poder hacerles frente. ¿Nos pueden entonces llamar morosos esos señores, y nosotros no podemos llamarles a ellos ladrones y estafadores?, nos están haciendo de usureros a unos niveles inéditos hasta ahora. No creo que la solución a la crisis sea estrujarnos hasta la última gota, ya no nos queda más jugo. Si nos echan de nuestros trabajos y de nuestras casas, porque no tenemos un sueldo para pagar, en mi humilde opinión de hombre de la calle, pienso que la crisis se acentuará todavía más, ya que si el pueblo no tiene dinero para consumir (además de cubrir los pagos de sus viviendas), la economía se paralizará, y entonce nos enteraremos toddos de lo que significa pasarlas putas





Nacido en el norte.Criado en el sur.Cosmopolita.Formado a trozos hechos de vivencias,partes de otros,experiencias y recuerdos.Este ser, que nunca termina de ensamblarse,seguirá en fase de construcción,añadiendo parches vitales a su estructura siempre inacabada.
Podéis venir a visitarme en mi cubil cuando querais, y si os parece bien,dejadme algunas palabras
" Entre Víznar y Alfacar,
mataron a un ruiseñor
porque quería cantar"

Mario Hidalga Redondo dijo
Pepetxu, más razón que un santo. De momento, no te quepa duda que la solución pasa por estrujarnos, por prensarnos como a las sardinas y olvidarnos. Sin casa, claro, que se la queda el banco. Como no hay dinero y el Estado está en bancarrota (bueno, 4.000 millones de déficit solamente), volverá a subir los impuestos, el IVA el primero (seguramente 2 puntos), con lo que tendremos aún menos dinero para salir adelante. Una solución sería bajar los impuestos y dejarnos más euros en los bolsillos, pero, ¿de dónde va a sacar el Estado el dinero? Del turismo se me dirá el optimista. ¿Qué turismo, si en las playas va la gente con la tortilla?
En fin, esto no tiene buena cara.
Saludos
21 Julio 2008 | 09:12 PM