Azaña
"Que piensen en los muertos y escuchen su lección", eso fue lo que Azaña dijo dirigiéndose a las generaciones venideras. Se refería a la lección de todos los que habían caído en la guerra luchando por un ideal grandioso y que, "abrigados en la tierra materna", nos envían "el mensaje de la patria eterna que dice a todos su hijos: paz, piedad y perdón". Llegó la paz que impusieron los vencedores, pero no hubo ni piedad ni perdón.
Manuel Azaña murió el 4 de noviembre de 1940 en Montauban, (Francia)
!-->!-->!-->



Nacido en el norte.Criado en el sur.Cosmopolita.Formado a trozos hechos de vivencias,partes de otros,experiencias y recuerdos.Este ser, que nunca termina de ensamblarse,seguirá en fase de construcción,añadiendo parches vitales a su estructura siempre inacabada.
Podéis venir a visitarme en mi cubil cuando querais, y si os parece bien,dejadme algunas palabras
" Entre Víznar y Alfacar,
mataron a un ruiseñor
porque quería cantar"

jotatrujillo dijo
!Que placer leerte amigo Jose!. Cuando las palabras son definitivas, sobran los comentarios.
No hubo ni piedad ni perdón y todavía hoy, sigue sin haberla.
Esos que le ponen trabas al reconocimiento, no han aprendido la lección de los muertos, porque a los suyos los ponen en santas peanas de "todo a cien" o en letras doradas de mausoleos levantados con la materia humana de los perdedores.
Aquí y ahora, lo que queda claro es quienes no saben pedir perdón y esos no están ni en apartados púlpitos ni en azules escaños lejanos.
Un abrazo, amigo Jose y como siempre SALUD.
5 Noviembre 2007 | 12:37 PM